En noviembre de 1989 cayó el muro de Berlín. Un muro que durante 30 años dividió una ciudad, un país y a todo el planeta.
Esta historia que empieza con una pregunta. Una pregunta en una rueda de prensa que lo cambia todo.
Es 9 de noviembre de 1989 en Berlín. Es un momento convulso. El ala reformista del Partido Socialista Unificado ha conseguido algunos cambios, algunos gestos de apertura para contentar a los alemanes del este cansados ya del comunismo.
Uno de ellos es que podrán viajar a la República Federal Alemana pidiendo un pasaporte, que tarda mes y medio en concederse. Pero ese dato no lo sabe Günter Schaboski, portavoz del régimen: solo tiene una idea vaga sobre una nueva ley de circulación de personas entre las dos Alemanias y así lo dijo.
El corresponsal de la agencia italiana ANSA, Ricardo Ehrman, se da cuenta de que algo no encaja y pregunta: “¿No hay errores?”.
No. Y Schaboski lee un documento que afirma que se puede viajar a la Alemania Federal sin visado de vuelta.
¿Vale para Berlín Oriental? Sí.
¿No hace falta pasaporte? Schaboski duda pero responde: No.
¿Desde cuándo? Inmediatamente.
Y así cae el Muro de Berlín. En realidad ese documento decía que sí era necesario pasaporte, pero el error permitió que los berlineses se arremolinaran alrededor del Muro y se abrieran las fronteras.
Eso fue en 1989. Pero la historia de hoy en realidad empieza mucho antes y tiene que ver con uno de los equipos de fútbol de la ciudad: el Hertha de Berlín.
Este espacio se ha emitido antes de su publicación como podcast en el programa "A Diario" de Radio MARCA.
Publicado: 11 nov. 2019