Fue un 22 de octubre de 1969. La vuelta de la Final de la Copa Intercontinental. El partido que pasó a la historia como el más violento de la historia.
Tres jugadores de Estudiantes de la Plata acabaron en prisión y otro, también argentino pero del Milán, con la cara deformada.
Ha pasado medio siglo. Ya no se juegan partidos así.
Este espacio se ha emitido antes de su publicación como podcast en el programa "A Diario" de Radio MARCA.
Publicado: 22 oct. 2019